Que a veces andamos a medias perdidos y equivocados.
Cuando echamos a correr como huyendo de uno mismo, no entendemos a la vez que correr es nuestra fuerza y también nuestro poder.
Entre tanto desconcierto veo como todo pasa, siento como se desgarran sentimientos encontrados que dejamos florecer..
Quién controla mis lamentos, quién maneja mis sentidos, quién tiene el timón de los sentimientos no permitidos y permite sin sentido sentirlos como un ciclón?
La reina de la locura coronada de impaciencia y ataviada de lujosa impulsividad lleva tiempo recorriendo los pasillos del castillo sabiendo que su corona pesa más que su verdad.
El día que se levante y vaya corona en mano buscando la felicidad sabrá que estuvo a su lado cada mañana y no necesitaba ni tan siquiera reinar, porque para él fue la reina y la quiso conquistar, mientras el miedo se la llevó de la mano con fuerza a otro lugar.
Por Twin.
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